Paro Municipal

El 10 de diciembre del año pasado se hizo del poder del Estado nacional un gobierno integrado por gerentes de grandes empresas, que no paró de avanzar sobre derechos y conquistas de los trabajadores. Despidos masivos, aumentos de precios y tarifas de servicios públicos intentan sostenerse en el desprestigio del trabajador estatal y en la supuesta herencia del gobierno anterior.

El resultado, una porción cada vez mayor de los ingresos de la clase trabajadora va a parar a los bolsillos de dueños de cadenas de supermercados, grandes empresas del sector agroexportador y del sector financiero, llevándose adelante un brutal achicamiento del Estado que repercute directamente en todas sus funciones.

En Luján, el intendente Oscar Luciani llegó al gobierno en su segundo período de la mano de la Alianza Cambiemos. Durante los años de su primer gestión, escudó sus dificultades para realizar mejoras en la vida cotidiana de los lujanenses en la falta de coincidencia política con el gobierno provincial y nacional. Pero desde hace unos meses esta situación se vio modificada por el resultado electoral, y el intendente Luciani cuenta ya con gobiernos del mismo signo en todos los niveles.

Esta nueva realidad hizo pensar a un sector de la población que las "grandes dificultades" de los años anteriores se verían superadas, y el gobierno de Luciani avanzaría con políticas en favor de los vecinos de nuestra ciudad.

Pero no. Los tres meses que lleva su segunda gestión son suficientes para mostrar que su alineamiento con los gobiernos nacional y provincial no trajo otra cosa que el mismo desprecio hacia los trabajadores del Estado y el pueblo de nuestra ciudad que muestra el PRO y Cambiemos desde el gobierno nacional. No ya mediante cuantiosos despidos, pero sí con reducción de horas extra, eliminación de históricas propuestas culturales públicas y gratuitas, falta de impulso a propuestas culturales en las localidades, y fundamentalmente, con una propuesta salarial para los trabajadores municipales que está por debajo de los incrementos salariales de años anteriores y que no alcanza a cubrir la reducción del poder adquisitivo que se produjo desde la devaluación realizada por el PRO.

La enorme mayoría de las y los trabajadores municipales son vecinos de la ciudad, laburantes y sostén de familia, con salarios que apenas permiten llegar a fin de mes, y que a diario garantizan el conjunto de las tareas necesarias para el funcionamiento de la ciudad. La dilación del conflicto con los trabajadores municipales es absoluta responsabilidad del intendente Oscar Luciani, que hereda de sí mismo el Estado municipal y lo lleva a una profundización de sus problemas estructurales.  

Desde Patria Grande acompañamos y nos solidarizamos con la lucha de los trabajadores municipales, y exigimos un aumento salarial acorde al proceso inflacionario que se vive. Está en las manos del Intendente dignificar el trabajo de las y los empleados municipales otorgando un sueldo acorde al costo de vida actual. Está en sus manos hacerlo pronto, y ya se le han acabado las excusas. 

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