Dos Hechos de Violencia de Género

Esta semana dos hechos de violencia de género fueron noticia en la agenda local. El pasado martes, en pleno centro, Sebastián Martínez mató a puñaladas a su ex pareja Karina Mabel Díaz, y luego se quitó la vida. Asimismo el pasado miércoles fue allanada la vivienda de un sujeto cuyo alias es Alcides, acusado de propiciar la prostitución, en un caso que apenas exhibe la punta del ovillo, y del que todavía, más allá de los trascendidos, no se sabe demasiado.

Entendemos necesario plantear algunas cosas al respecto: alarma la seguidilla de sucesos, preocupa más saber que son parte de un conjunto mayor al que por diversas razones no llega la agenda pública. Un asesino femicida que luego se quita la vida no se transforma en suicida, una persona que elije terminar con su propia vida, no tiene por eso el derecho de decidir sobre el futuro de otra. Las redes de trata y prostitución trabajan en conjunto con poderes que dan cobertura, silencio, impunidad. Si se detiene a  un proxeneta, resulta una inmejorable posibilidad para que la justicia investigue hasta las últimas consecuencias los vínculos y las relaciones que sin duda hicieron posible tal delito. Los distintos poderes locales deben ponerse al frente del asunto, monitoreando y facilitando el rol que debe cumplir sin medias tintas el poder judicial.

La opresión hacia las mujeres y hacia las sexualidades disidentes, un sistema económico que privilegia el lucro por sobre la plena garantía de derechos, y las múltiples formas de colonialismo cultural y social, son parte de la misma caja de herramientas que los sectores dominantes utilizan para intentar hacernos creer a las mayorías que es normal y natural que la sociedad sea tan injusta, y que a las personas que viven o actúan distinto a lo previsto, les espera la desgracia a la vuelta de la esquina.

Así, no comprendemos estos hechos como aislados, ejercidos por “gente mala” suceptible de ser aislada de un cuerpo social incontaminado de estos fenómenos. Entendemos que estos hechos son manifestaciones del patriarcado, sistema de dominación que junto con el capitalismo construyen la injusticia y la opresión hacia las mujeres y hacia las disidencias sexuales.

De hecho, en Argentina, cada 31 horas una mujer o niña es asesinada víctima de violencia de género. En los últimos 7 años 1808 mujeres fueron asesinadas y 2196 hijos e hijas quedaron sin madre. En 2015, entre el 1 de enero y el 31 de octubre se han detectado 233 femicidios en Argentina. En el 60% de los casos las mujeres tenía entre 19 y 50 años de edad (141 casos).

Es decir, entendemos estos hechos como parte de situaciones injustas que atraviesan de forma permanente el conjunto de nuestra sociedad. Por esto creemos que no hay posibilidad de enunciar de manera firme y consecuente “NI una Menos” si no hay convicción de transformar la sociedad a partir de las herramientas que tengamos a mano, entendiendo que es urgente desnaturalizar las relaciones y prácticas violentas, asistir a las mujeres que sufren violencia, aportar al empoderamiento de estas, siendo indispensable que las mujeres asumamos activamente la tarea de defender nuestros derechos. No hay posibilidad de “Ni una Menos” sin una sociedad movilizada, consciente, protagonista, que asuma que sin clientes no hay trata, y que cuando alguien dice “No”, es “No”.

No hay posibilidad alguna de “Ni una Menos” sin un poder judicial activo, y al que no le dé más contradicción meter en cana a un golpeador, a un acosador, a un proxeneta, que a un ladrón de gallinas, por más amigo de conocido que sea.

No hay posibilidad alguna de “Ni una Menos” sin un Estado (que debiera, y aún sin quererlo es ejemplo y espejo de la sociedad) que establezca como prioritaria la efectiva implementación de la Ley Nacional de Protección Integral contra las violencias de género (Ley Nro 26.485), la creación de Fiscalías temáticas especializadas en géneros, mayor presupuesto a todas las instituciones estatales que deben efectivizar intervención y acompañamiento a mujeres en situación de violencia y la creación de registros centralizados de los casos de violencias de géneros.  

Las organizaciones y agrupaciones que firmamos este escrito público, venimos hace años trabajando en función de transformar la realidad para hacerla más justa, más igualitaria y más libre. El contexto nacional y regional obliga a redoblar esfuerzos en este sentido, también a alzar la voz y acompañar las acciones que ayuden a hacer justicia ante cada hecho de esta naturaleza.

No mas agresiones sin respuesta!

Basta de violencia machista!

Vivas nos queremos!!!!

Sin clientes no hay trata!

 

Firmas 
 
Movimiento Popular Patria Grande
Colectiva feminista Mala Junta
Centro Cultural y Social José Artigas
Bachillerato Popular Carlos Fuentealba
Colectivo Orillerxs

 

Contactos

Maru Lastra  2323-448-354

Carolina Francia  2323-540-708

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